Ciudad de México.- El presidente Andrés Manuel López Obrador revisará la situación agraria en San Lorenzo Chiautzingo, Puebla, donde el hermano del expresidente Carlos Salinas de Gortari, Raúl, mantiene una serie de estrategias para quedarse con una zona que es parte del arroyo “El Seco” y que ha sido del ejido.

Reconoció que hay comunidades que han sido acaparadas para ser de un solo “ejidatario”, situación que se permitió con la reforma al artículo 27 Constitucional, precisamente, durante el sexenio de Salinas de Gortari.

“Hay que ver cómo está la situación agraria, vamos a hacer la investigación, ahí hay un asunto: primero los presuntos propietarios cuando hay una controversia con ejidatarios, con comuneros se agotan instancias y se llega hasta la Suprema Corte de Justicia y hay casos ya juzgados que le dan la razón a ejidatarios o propietarios privados”, expuso.

Agregó que primero revisarán si el asunto de la barranca “El Cipresal” ya es “cosa juzgada, si ya está resuelto, hay veces que ya está como cosa juzgada pero la posesión la tienen los campesinos, o sea legalmente la Corte resuelve a favor del propietario, pero hay una posesión y se inicia un proceso de desalojo y ahí se puede llegar a acuerdos con el propietario. Aunque legalmente es de él, existe una posesión y se puede comprar la tierra, el gobierno interviene, paga una indemnización, esa es una cuestión”.

En torno a la administración que corresponde a la Comisión Nacional del Agua (Conagua), el mandatario federal expuso que “ahí sí el derecho del agua es federal, ahí sí no se puede tener el agua que corresponde a los pueblos, puede haber una concesión de agua, pero sí puede haber una revocación de convenio, del contrato, de la concesión, eso hay que verlo también”.

Con la reforma al artículo 27 dijo que el propósito fue poner las tierras ejidales al mercado “y muchos ejidos ya no existen y lo más indignante e irónico es que los ejidatarios más importantes son actualmente latifundistas, como ejidatarios, se quedaron con las tierras de los ejidos. Estamos hablando de ejidos que están en manos de una persona, o que una persona tiene de lo que eran tierras ejidales 5, 10 mil hasta 50 mil hectáreas”.