Saltillo.- Al final de la calle Herlinda de la Cruz de la colonia María de León, un arroyo tiene dos semanas con brazas que generan columnas de humo nocivas para la salud.
Aunque no es un incendio grande, provoca que las familias tengan cerradas las puertas y las ventanas porque el humo penetra a las viviendas y puede generar intoxicaciones por inhalación de monóxido de carbono.

Los vecinos aseguran que varias ocasiones los bomberos de Saltillo han ido a apagar el fuego, sin embargo, se vuelve a prender.
Este arroyo, como se observa, se ha convertido en un tiradero a cielo abierto, donde los vecinos lanzan basura, escombros, llantas y animales muertos.
Toda esa contaminación y la hierba seca, se convierten en combustible para que al menor chispazo se provoque un incendio.







