Campeche. – Organizaciones ambientalistas nacionales e internacionales lanzaron una dura acusación contra Petróleos Mexicanos (Pemex), señalando a la empresa de ocultar deliberadamente un derrame de hidrocarburos que habría iniciado hace casi dos meses en el complejo Cantarell. De acuerdo con un comunicado conjunto, la paraestatal no solo omitió alertar a las comunidades costeras, sino que ha difundido información falsa para deslindarse de su responsabilidad.
Las organizaciones, entre las que destacan Conexiones Climáticas, el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA) y CartoCrítica, basan sus denuncias en un análisis detallado de imágenes satelitales y rastreo de embarcaciones.
La evidencia: 300 km² de crudo y un buque «fantasma»
Según el reporte, la mancha de hidrocarburo comenzó a ser visible desde el 6 de febrero sobre el ducto Old AK C, una línea de 36 pulgadas que conecta la plataforma Akal-C con la Terminal Marítima de Dos Bocas.
Cronología de la presunta opacidad:
7 de febrero: Arriba al sitio el buque Árbol Grande, especializado en reparación submarina y operado por la empresa Diavaz. Permaneció ocho días estacionado exactamente sobre el ducto dañado.
13 de febrero: Se detectaron embarcaciones de apoyo utilizando cañones de agua para dispersar el crudo, una maniobra común para ocultar visualmente las manchas en la superficie.
19 de febrero: La mancha ya alcanzaba los 300 kilómetros cuadrados, avanzando sin que existiera una sola alerta pública para los pescadores de Campeche, Tabasco y Veracruz.
Versión oficial vs. Datos satelitales
Las organizaciones reprocharon que el Gobierno Federal afirmara apenas el pasado jueves que el derrame inició el 1 de marzo y que el origen era externo (un buque desconocido y «chapopoteras naturales»).
“No se trata solo de una mentira; es una negligencia con consecuencias. Si un buque especializado pasó ocho días reparando un ducto activo de Pemex, no es creíble sostener que nadie sabía de dónde venía el derrame”, insistieron los activistas.
Por su parte, Pemex negó ayer que el buque Árbol Grande estuviera realizando reparaciones por una fuga, asegurando que su presencia en la zona de Cantarell forma parte de «labores de mantenimiento preventivo y logística» de su flota de 75 embarcaciones.







