Ciudad de México.– México y Estados Unidos están próximos a concluir las negociaciones sobre los aranceles al acero y aluminio que el gobierno de Donald Trump reactivó con un incremento del 25% al 50% a inicios de junio. La medida impacta a países clave en la cadena de suministro industrial como Canadá, Brasil, Corea del Sur, Vietnam, China y México, este último con exportaciones limitadas en volumen, pero relevante en el intercambio bilateral.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, informó que las conversaciones se encuentran en una fase avanzada, aunque reconoció que el proceso se ha alargado debido a situaciones externas como la agenda en Oriente Medio, que ha provocado cancelaciones de reuniones. A pesar de ello, aseguró que las negociaciones continúan de forma permanente y con contacto diario entre las autoridades mexicanas y el Departamento de Comercio estadounidense.
México mantiene su postura de alcanzar una solución sin confrontación, priorizando el diálogo técnico sobre derivados del acero y aluminio. El gobierno federal ha insistido en que la medida no tiene sustento legal y busca resolver la controversia por la vía diplomática. La administración mexicana espera que en los próximos días se pueda cerrar el capítulo, a fin de mitigar los efectos en la industria nacional y mantener la estabilidad comercial con su principal socio.






