Un reciente estudio científico realizado por investigadores españoles y publicada en la revista científica Nature Communications reveló que la conducta homosexual en el reino animal no solo es natural, sino que desempeña un papel fundamental en la evolución y las dinámicas sociales de los mamíferos.

El estudio analizó más de 4 mil 300 especies de mamíferos y encontró que en aproximadamente el 4 por ciento de ellas se han documentado comportamientos homosexuales. Estas conductas varían desde la cópula hasta la formación de parejas del mismo sexo, el contacto genital y el cortejo. Lo que es aún más sorprendente es que la frecuencia de estas conductas aumenta a medida que ascendemos en la jerarquía taxonómica (forma en que los biólogos organizan el árbol de la vida).

Según el estudio, las conductas homosexuales son más comunes en especies que son altamente sociales. Esto sugiere que la homosexualidad podría desempeñar un papel importante en el establecimiento y mantenimiento de los lazos sociales entre los individuos, contribuyendo así al éxito de la especie.

El investigador José María Gómez, de la Estación Experimental de Zonas Áridas (EEZA-CSIC), señaló que «el comportamiento sexual entre individuos del mismo sexo es una adaptación que juega un papel importante en el mantenimiento de las relaciones sociales en ambos sexos«. Además, en algunas especies, como los macacos rhesus de Puerto Rico, los machos participan en relaciones sexuales entre ellos para fortalecer sus alianzas sociales.

El estudio también examinó la relación entre la homosexualidad y la agresión entre adultos, conocida como adulticidio. Los resultados revelaron que esta conexión se produce principalmente en los machos de especies donde la agresión intrasexual (del mismo sexo) es común, como en los papiones o babuinos. Sin embargo, esta correlación no se encontró en las hembras de estas especies, lo que sugiere que el comportamiento homosexual en las hembras podría estar relacionado más con la formación de vínculos sociales que con evitar conflictos.

El descubrimiento desafía la noción previa de que la homosexualidad en el reino animal carece de una función evolutiva y subraya su importancia en la biología y la ecología de las especies. 
Miguel Verdú, coautor del estudio, explica que utilizaron un enfoque filogenético para rastrear la evolución de esta conducta en las especies, lo que les permitió identificar patrones significativos en su distribución.