México.- En respuesta a las crecientes protestas de colectivos ciudadanos y ambientalistas, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo instruyó a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) realizar un análisis profundo sobre la viabilidad del parque acuático proyectado por la naviera Royal Caribbean en Mahahual, Quintana Roo. La mandataria advirtió que no se autorizarán obras que comprometan el delicado equilibrio ecológico de la región.

«No debemos hacer nada que afecte a esa zona, que tiene un equilibrio ecológico muy importante, particularmente para los arrecifes», sentenció la jefa del Ejecutivo durante su conferencia matutina, marcando una postura de vigilancia estricta sobre la inversión privada en zonas protegidas.

El conflicto: Desarrollo turístico vs. Conservación
El proyecto de la gigante naviera ha generado fricciones en la comunidad local de Mahahual, debido a que su ubicación prevista colinda con sistemas de arrecifes de coral que son vitales para la biodiversidad marina y la protección de las costas mexicanas.

Ante este panorama, la administración federal ha planteado dos ejes de acción:

  • Protección Estricta: La Semarnat evaluará el impacto ambiental real, poniendo como prioridad inamovible la salud del entorno natural.
  • Posible Reubicación: Sheinbaum Pardo abrió la posibilidad de trasladar el proyecto a otra zona de Quintana Roo donde el impacto sea menor, buscando conciliar la derrama económica con la sustentabilidad.

La presidenta fue enfática al señalar que, aunque su gobierno no se opone a la inversión extranjera, esta debe estar alineada con la soberanía ecológica del país. «Ninguna inversión privada puede poner en riesgo la biodiversidad», subrayó, reafirmando que el desarrollo de la zona sur del estado no debe replicar modelos de saturación ambiental vistos en otras décadas.