Ciudad de México.- La reciente emisión de la bioserie Chespirito: Sin querer queriendo detonó una oleada de críticas hacia Florinda Meza, especialmente en su ciudad natal, Juchipila, Zacatecas, donde la estatua dedicada a la actriz fue objeto de amenazas de destrucción. La producción retrata aspectos polémicos de su relación con Roberto Gómez Bolaños, lo que desató inconformidad en redes sociales y generó propuestas ciudadanas para retirar el monumento. En respuesta, las autoridades locales desplegaron operativos de vigilancia para proteger la escultura, incluyendo la participación de elementos de la Guardia Nacional.

El llamado a manifestarse comenzó como una publicación en Facebook convocando a una protesta el 24 de julio en la plaza principal del municipio. Pese a su aparente tono irónico, la convocatoria sumó rápidamente miles de interesados y provocó una reacción inmediata del gobierno municipal, que implementó medidas de seguridad anticipadas. Desde temprano, agentes locales y federales se apostaron en el sitio donde se encuentra la estatua, elaborada en 2019 por el escultor Víctor Hugo Yáñez Piña, con el objetivo de preservar el orden y evitar cualquier altercado.

Aunque la protesta no se materializó en hechos físicos, las expresiones de repudio continuaron en plataformas digitales, donde incluso se sugirió reemplazar la escultura por una dedicada a Graciela Fernández, la primera esposa de Gómez Bolaños. A pesar de la polémica, el Ayuntamiento de Juchipila ratificó que el monumento fue un encargo oficial para rendir homenaje a la carrera artística de Meza, desligado de su vida personal, y que forma parte del patrimonio cultural urbano del municipio.