Ciudad de México.- El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, minimizó este viernes la reciente ola de violencia en el estado de Sinaloa, responsabilizando a Estados Unidos por la escalada tras la captura del capo Ismael ‘el Mayo’ Zambada. Durante el cierre de su gira con la presidenta electa, Claudia Sheinbaum, López Obrador destacó que el Gobierno lamenta la pérdida de vidas y seguirá colaborando con las Fuerzas Armadas para evitar enfrentamientos. También criticó la alerta emitida por la Embajada de Estados Unidos que desaconsejaba viajar a Sinaloa, atribuyendo la actual crisis a decisiones tomadas en el extranjero.
López Obrador hizo estas declaraciones en la inauguración de una zona de riego en la presa Santa María, en El Rosario, donde afirmó que la situación de violencia se agravó en los últimos días debido a una decisión incorrecta relacionada con la captura de Zambada. Según el Gobierno mexicano, el conflicto dentro del Cártel de Sinaloa se intensificó luego de que Joaquín Guzmán López, hijo de ‘el Chapo’ Guzmán, entregara a Zambada a las autoridades estadounidenses, lo que ha resultado en más de 70 asesinatos desde el 9 de septiembre.
Claudia Sheinbaum, quien asumirá la presidencia el 1 de octubre, evitó referirse a los hechos violentos, pero prometió continuar apoyando al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, en proyectos futuros para el estado. Rocha Moya reconoció la gravedad de la situación, destacando la presencia de «generadores de violencia», pero expresó su confianza en que el apoyo del Ejército y las fuerzas de seguridad, junto con el próximo gobierno de Sheinbaum, contribuirá a la estabilización de la región.






