Caracas.- En Venezuela, las recientes jornadas de inscripción para la Milicia Bolivariana dejaron ver posturas enfrentadas entre el gobierno y la oposición. Mientras las autoridades calificaron el proceso como un éxito y anunciaron su continuidad en los próximos días, críticos de Nicolás Maduro señalaron una baja participación en varios puntos del país. La convocatoria se llevó a cabo en plazas, cuarteles y bases militares, aunque hasta el momento no se han difundido cifras oficiales sobre el número de inscritos.
El proceso se desarrolla en un contexto de tensión política y diplomática. Desde Estados Unidos se han reforzado las presiones contra el mandatario venezolano, incluyendo el aumento de la recompensa por información que lleve a su captura. En paralelo, el gobierno defendió la iniciativa como un esfuerzo para fortalecer la soberanía y la defensa nacional frente a lo que considera amenazas extranjeras y campañas desestabilizadoras.
Reportes ciudadanos reflejaron diferencias en la afluencia de participantes: algunos centros lucieron concurridos, mientras otros permanecieron casi vacíos. También circularon denuncias en redes sociales sobre presuntas presiones a empleados públicos para registrarse, aunque estas versiones no han sido verificadas. En este escenario, la Milicia Bolivariana, creada en 2005 por Hugo Chávez y formalizada en 2010, vuelve a colocarse en el centro del debate político en medio de la disputa por la legitimidad del poder en Venezuela.







