Estados Unidos.- La Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN), perteneciente al Departamento del Tesoro de Estados Unidos, informó que en el último año se han detectado más de siete mil millones de dólares (mmdd) en operaciones sospechosas relacionadas con el contrabando de combustibles, conocido como huachicol fiscal.
Este balance se presenta a un año de que la dependencia emitió una primera alerta para que las instituciones financieras vigilaran transacciones ligadas a este tipo de actividades atribuidas a cárteles de la droga.
De manera paralela, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), también adscrita al Tesoro estadounidense, ha impuesto sanciones contra más de 13 personas y 29 empresas presuntamente involucradas en redes de contrabando de combustible y petróleo.
La actualización difundida por FinCEN busca alertar nuevamente a bancos y participantes del sistema financiero sobre patrones que podrían estar relacionados con operaciones de lavado de dinero entre Estados Unidos y México mediante este esquema.
Desde mayo del año pasado, la agencia había advertido que el robo y el contrabando de combustibles representan, en conjunto, la principal fuente de ingresos ilícitos para los cárteles después del narcotráfico.







