Saltillo.- Desde temprana hora, todos los días, los cláxones de los vehículos comienzan a sonar, insultando, gritando, lamentando llegar tarde al trabajo, a la escuela, las largas filas de tráfico, esperando la llegada de la quincena, que cada vez alcanza menos con los precios de la canasta básica por los cielos y la presión social al tope.

Berenice de la Peña, psicóloga y docente de la Universidad Autónoma de Coahuila, destacó que una serie de factores lleva a gran parte de la sociedad a un estado de estrés y presión.
Acciones como la planeación realista, despertar 10 minutos antes y dejar de posponer alarmas, podrían ser acciones fructíferas para la salud física y mental.







