Texcoco.- El Lago de Texcoco alcanzó el 78 por ciento de su capacidad tras recuperar plenamente su función ecológica dentro del sistema hidrológico del Valle de México, reactivando además su vocación como vaso regulador gracias a la operación de la planta de bombeo Casa Colorada Profunda, considerada una de las más grandes del mundo. Este avance ha permitido conformar una laguna de regulación y aumentar el nivel de varios cuerpos de agua permanentes, almacenando actualmente 39 millones de metros cúbicos provenientes de los escurrimientos de cinco ríos. La zona donde se habría ubicado el edificio terminal del cancelado Nuevo Aeropuerto Internacional de México mantiene dos millones de metros cúbicos de agua en 100 hectáreas.

La recuperación del Lago de Texcoco se extiende sobre 14 mil hectáreas distribuidas entre Atenco, Texcoco, Chimalhuacán, Ecatepec y Nezahualcóyotl, de las cuales 4 mil 400 corresponden al polígono del NAIM, delimitado por una barda de 33 kilómetros que funciona como tapón hidráulico y divide el lago en dos zonas. Entre los cuerpos de agua principales se encuentran el Lago Nabor Carrillo, con 18 millones de metros cúbicos, y la laguna Casa Colorada, que actualmente almacena dos millones de metros cúbicos y que forma parte del sistema de regulación permanente que permite mantener hábitat para aves migratorias y locales, cuya población se ha recuperado de 30 mil a 230 mil individuos.

La planta de bombeo Casa Colorada Profunda ha incrementado su capacidad de operación tras la cancelación del proyecto aeroportuario, pasando de 600 mil metros cúbicos en 2019 a 9.3 millones de metros cúbicos en 2025 durante 20 eventos de lluvias intensas. Su infraestructura permite recibir aportaciones de varios drenajes y ríos, así como del Túnel Emisor Oriente de la Ciudad de México, para trasvasar el agua pluvial hacia la laguna Casa Colorada y el Lago de Texcoco, contribuyendo a la prevención de inundaciones y al fortalecimiento de un sistema hídrico que combina almacenamiento y regulación.