Estados Unidos.- El asesinato de Angie Díaz, de 21 años, ha causado indignación por la crueldad en la que su agresor cometió el crimen.
El crimen se cometió la semana pasada en un domicilio ubicado en Magnolia, Texas.
De acuerdo a las autoridades, Jared James Dicus confesó que decapitó a su esposa, con la que se había casado hace cuatro meses.
Fue el padre Jared quien encontró la terrible escena, cuando acudió a visitar a su hijo.
Hasta el momento se desconoce la causa por la que el hombre mató a su esposa, quien era de origen nicaragüense.
Según medios locales, una vez que Jared mató a su esposa, es decir, dos horas después, acudió al lugar donde trabajaba Angie, la carnicería Chepes Meat Market #4, y de allí se llevó una cerveza sin pagar.
El acto fue grabado por la cámara de seguridad del local. La dueña de la carnicería entregó todos los videos a la policía para las investigaciones correspondientes.
En el video que ya circula en las redes sociales, se observa al agresor sacar la bebida y, sin haber pagado, salió del lugar a las 12:43 p.m, un minuto después de su llegada.
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El alguacil Troy Guidry mencionó que la joven era indocumentada y se había mudado al condado Waller recientemente; su casa estaba cerca del lugar donde trabajaba, una carnicería, lugar donde conoció a Jared James Dicus.
“Cuando yo los casé se veían una pareja muy amable. Confío en que la Oficina del Alguacil y la Fiscalía del Condado Waller, harán valer la justicia”, señaló el juez que casó a la pareja en octubre pasado, Trey Duhon.
Amigos de la joven señalaron que Angie le mandaba dinero a su madre, quien se encontraba enferma. Con información de ABC







