Estamos a diez días de la elección a rector de la Universidad Autónoma de Coahuila (UAdeC) y las cosas pintan bien para la máxima casa de estudios porque el hecho de tener un candidato único habla de estabilidad.

En estos días que Octavio Pimentel ha estado en campaña se ha visto el gran apoyo y aceptación que tiene, todos los eventos que ha organizado han estado visiblemente nutridos, el apoyo y la aceptación de los universitarios es indiscutible. 

Octavio es un lobo de cepa, fue alumno, académico y director; si alguien conoce conoce la universidad, es él.

«Pime» como le dicen sus amigos sabe que uno de los retos más grandes de la universidad es el financiero, por lo que garantizar estabilidad económica es una de sus prioridades. 

Otra de sus propuestas es garantizar la calidad de la educación en los niveles medio superior, superior y en posgrado; mientras que el tercer reto es el de trabajar en unidad y en equipo como universidad, rescatando los valores y el sentido de pertenencia a la institución.

La UAdeC quedará en buenas manos, los universitarios lo saben y es un hecho que seguirá siendo una de las mejores universidades del país.