Monterrey, NL.- Bajo la modalidad de engaño telefónico, un grupo de delincuentes perpetró un cuantioso fraude en una residencia de la Colonia Olinalá, en el municipio de San Pedro, donde despojaron a una trabajadora doméstica de más de un millón de pesos entre joyería fina, moneda nacional y divisas extranjeras.
El ilícito movilizó durante las primeras horas de la madrugada a elementos de la Policía de San Pedro y a la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI), quienes arribaron a la finca ubicada sobre la calle Roble tras el reporte de los propietarios al percatarse del saqueo.
La llamada del falso familiar: Así operaron los extorsionadores
De acuerdo con informes policiales, el hecho ocurrió alrededor de las 01:00 horas bajo un modus operandi recurrente en zonas residenciales y establecimientos con personal de vigilancia. La trabajadora relató ante los agentes que atendió una llamada telefónica de un sujeto que se identificó falsamente como sobrino de su patrona.
Mediante manipulación verbal, el extorsionador convenció a la empleada de que urgía realizar pagos inmediatos relacionados con la propiedad. Tras darle instrucciones directas para ingresar a la habitación principal de los dueños, la instruyó a recolectar todos los objetos de valor que encontrara a su paso para entregarlos a supuestos enviados de confianza.
El botín entregado consistió en joyas valuadas en aproximadamente un millón de pesos, 15 mil pesos en efectivo y mil 200 dólares.
Tres entregas secuenciales y vehículos bajo investigación
La víctima realizó la entrega del material en tres momentos distintos y a personas diferentes que arribaron de manera sucesiva a las afueras del domicilio. Según el reporte oficial, las valiosas pertenencias fueron recolectadas por conductores a bordo de tres vehículos: un Volkswagen Jetta blanco, un BYD Dolphin Mini negro y un Nissan Versa gris.
Mediante el rastreo de las cámaras de videovigilancia de la Colonia Olinalá y de los arcos de seguridad del municipio, los agentes investigadores obtuvieron las placas de circulación de los tres automóviles. Las autoridades estatales mantienen abiertas las líneas de investigación para determinar si los vehículos pertenecen a taxis de plataforma digital contratados sin conocimiento del delito o si los conductores forman parte activa de la red criminal.







