Nicolás Maduro fue recluido en el Centro de Detención Metropolitano de Nueva York (MDC, en sus siglas en inglés), una prisión federal que ha albergado a reclusos tan notorios como Joaquín “El Chapo” Guzmán Genaro García Luna, el rapero Sean “Diddy” Combs y el expresidente hondureño Juan Orlando Hernández.

La prisión está en el distrito de Brooklyn y se le ha llegado a llamar un “infierno en la Tierra” por las duras condiciones de vida.

Se trata de la única prisión federal de Nueva York con alrededor de mil 200 reclusos que esperan ser juzgados en tribunales federales desde que cerró el Centro Correccional Metropolitano en el sur de Manhattan.

Una antigua reclusa, la británica Ghislaine Maxwell, socia y cómplice del depredador sexual ya fallecido Jeffrey Epstein, denunció condiciones “inhumanas, crueles y degradantes” en el MDC y comparó su celda con la del psicópata Hannibal Lecter en “El silencio de los inocentes”.

El exsecretario de Seguridad Pública de México, Genaro García Luna, denunció en una carta hecha pública por su abogado que había presenciado homicidios y apuñalamientos.

En 2024 también fue recluido Luigi Mangione, acusado de asesinar al director ejecutivo de la aseguradora UnitedHealthcare.

Michael Cohen, exasesor del presidente Donald Trump, también estuvo interno en las instalaciones en 2020, acusado de evasión fiscal, entre otros cargos.

Ismael “El Mayo” Zambada García, es otro de los presos que está detenido en la instalación a la espera de un juicio por cargos de asesinato y tráfico de drogas.

En el año 2019 hubo una protesta de reclusos tras siete días parcialmente sin electricidad ni calefacción, en esos momentos las temperaturas alcanzaron los 15 grados bajo cero.

Ese incidente obligó al Departamento de Justicia a realizar una investigación para evaluar si la Oficina de Prisiones tenía “planes de contingencia adecuados” a fin de abordar las condiciones de vida de los reclusos.

Los prisioneros, por su parte, interpusieron una demanda colectiva, que resultó en la indemnización de mil 600 reclusos con unos diez millones de dólares por soportar frío y condiciones inhumanas por el corte de energía.