Guerrero.- Una tragedia ha conmocionado a la capital guerrerense. El pequeño Alexis “A”, de apenas dos años y dos meses de edad, perdió la vida tras una brutal jornada de violencia en su propio hogar. Por este crimen, las autoridades detuvieron a su madre, Olga María “N” (21 años), y a su padrastro, Elder Alexis “N” (20 años), alias «El Marciano».

De acuerdo con las primeras investigaciones, ambos adultos eran presuntos adictos a la droga conocida como «cristal» y habrían intentado ocultar el homicidio durante varias horas.

Crónica de una muerte anunciada por el llanto
El martes 6 de enero, día en que se celebra tradicionalmente la llegada de los Reyes Magos, los vecinos de la Barranca del Guaje Seco vivieron una pesadilla auditiva. Desde las 07:00 horas, el llanto de Alexis y sus gritos de auxilio se escucharon por toda la zona oriente de la ciudad.

 Los testigos aseguran que los gritos se prolongaron hasta las 09:00 horas, momento en que el silencio se apoderó de la vivienda. No fue sino hasta después del mediodía que Olga María “N” salió del domicilio en pijama y visiblemente apresurada, lo que alertó a los vecinos.

 Al arribo de la Policía Estatal, se confirmó lo peor: el cuerpo del menor yacía sin vida con evidentes huellas de tortura.

Los resultados del Servicio Médico Forense (Semefo) revelaron la brutalidad del ataque. El pequeño Alexis no solo presentaba múltiples golpes en el cuerpo producto de una paliza que duró horas, sino que la causa final de muerte fue estrangulamiento.

Aunque la investigación aún no determina si ambos participaron activamente en los golpes, las autoridades ministeriales confirmaron que ambos colaboraron para intentar encubrir el crimen antes de que la madre fuera interceptada.

En las afueras del Semefo, el bisabuelo del menor, Miguel Ángel Ángeles Ávila, compartió un desgarrador testimonio que revela que la vida de Alexis estuvo marcada por el abuso desde antes de este fatal desenlace.

 Según el bisabuelo, el padre biológico del niño también solía golpearlo tanto a él como a la madre.

La madre vivía bajo la prohibición de tener contacto con su familia, lo que impidió que el menor fuera rescatado de los entornos violentos en los que se encontraba.

«Nosotros ya le hablamos a mi hija (la abuela materna), pero está fuera de Guerrero y se le complica venir», lamentó el señor Miguel Ángel, quien tuvo dificultades para reclamar el cuerpo debido a los protocolos legales tras la detención de los padres.

Finalmente, alrededor de las 13:15 horas de este miércoles, el cuerpo del pequeño Alexis fue entregado a sus familiares para que se le brinden los servicios funerarios. Mientras tanto, Olga María “N” y Elder Alexis “N” permanecen bajo custodia de la Policía Investigadora Ministerial (PIM), enfrentando cargos que podrían mantenerlos en prisión por décadas.