Puro cartucho quemado.

Morena en Coahuila presentará candidatos a alcaldes y a las ocho diputaciones federales a personajes fracasados.

José Ángel Pérez Hernández ya tiene amarrado el Distrito 6 de Torreón y solo hará el ridículo.

Fue alcalde panista de Torreón bastante mediocre y luego se pasó a Morena.

Se aventó la locura de ser candidato a gobernador del estado por la vía independiente y fue patético.

Francisco Javier Borrego se quiere reelegir en el Distrito 2, allá en San Pedro, y los priistas están ansiosos de que lo haga para ponerlo en su lugar, es decir, en el sótano.

Igual ocurre en el Distrito 7 con Antonio Castro, el “Tony Congales”, que busca la reelección, luego de que se convenció de que haría el ridículo al competir por la alcaldía de Saltillo frente a Javier Díaz.

También los priistas lo esperan para darle una paliza electoral.

A los morenos de Coahuila se les cerró el mundo.

No traen para cuando menos competir en alguno de los 38 ayuntamientos y menos aún en las ocho diputaciones federales.

Les pesa mucho y no se recuperan del 16 a cero de la última elección que les propinó la alianza PRI-UDC.

Por eso, obligados por su limitada presencia política y ya no beneficiados con la ola anterior de popularidad venida a menos, andan ofertando candidaturas.

Ni siquiera vinculadas a su dirigencia estatal, que prácticamente no existe, sino por medio de solicitudes al Comité Nacional, que las valida, sin saber el peso de cada quien y menos si hay posibilidades de éxito.

Y ahí están tan solo tres ejemplos de cartuchos quemados que solo harán el ridículo en la próxima elección del 6 de junio del próximo año.

Un año pesadísimo para los morenos de Coahuila, sin liderazgos, sin partido político y sin posibilidades de nada.