Representantes de diversas fuerzas políticas protagonizaron un choque de posturas durante una mesa de debate tras revelarse supuestas anomalías financieras dentro del Instituto Nacional Electoral.
Las legisladoras participantes coincidieron en la urgencia de judicializar las inconsistencias operativas detectadas en el organismo. No obstante, la confrontación escaló al discutir el trasfondo partidista del problema, dividiendo opiniones entre quienes acusan una captura institucional y quienes defienden la fiscalización caiga quien caiga dentro del sistema comicial.
La bancada del Partido Acción Nacional sostuvo que las fallas de gestión evidencian una estrategia gubernamental orientada a debilitar los contrapesos democráticos del país.
En esa misma línea, la representación del Partido Revolucionario Institucional atribuyó el deterioro administrativo al grupo parlamentario mayoritario por permitir la concentración de decisiones en la cúpula del instituto.
La representación tricolor demandó la intervención de los órganos auditores y de la fiscalía especializada para castigar eventuales desvíos. En réplica, la vocería de Morena rechazó encubrir irregularidades y respaldó la vía penal contra cualquier funcionario involucrado, asegurando que el cargo no otorga impunidad.







