El mugrero que está saliendo de las filtraciones, videos, conversaciones entre empresarios, funcionarios públicos, donde destaca, por su magnitud y difusión, la maloliente situación del INE, aunque dicen que viene de lejos en el tiempo, lo que indica es que la 4T, no ha sido capaz de terminar con la corrupción imperante en el país.
Aunque fue la principal promesa de Andrés Manuel, no sólo no se ha podido terminar con ella; sino ni siquiera frenarla, más aún, en algunos casos se ha potenciado y agravado, señal de que sus métodos y apuestas han cursado por un camino incorrecto y el manto de la impunidad han protegido mucho más que resuelto las desviaciones y ya no es posible descargar culpas sólo en el pasado, y muchos de los personeros del «nuevo régimen» , entre comillas, porque en realidad poco ha cambiado.
La situación actual, donde no ha habido ninguna sanción a las campañas anticipadas, al uso indiscriminado de recursos económicos, a la desventaja enorme y a la parcialidad del Instituto Electoral, que se estaba pudriendo en su propia salsa de la corrupción sin contrapesos y sin vigilancia.







