Estados Unidos.- El mundo del cine y los fanáticos del Universo Cinematográfico de Marvel están de luto tras la repentina pérdida de Ray Chan, un talentoso director de arte cuyo legado ha dejado una huella imborrable en algunas de las películas más queridas de la franquicia de superhéroes. Chan, reconocido por su labor en el departamento de diseño de producción de Marvel Studios, falleció el martes cerca de su hogar en Gales a la edad de 56 años.
Raymond Chan, nacido el 1 de diciembre de 1967 en Oldham, Greater Manchester, fue criado por padres inmigrantes de Hong Kong, quienes le inculcaron una pasión por el arte y la creatividad desde temprana edad. Su partida repentina ha sumido en el dolor a colegas, amigos y admiradores, dejando un vacío profundo en la industria cinematográfica.
Los orígenes de Chan en el cine se remontan a la década de 1990, cuando comenzó su carrera como diseñador gráfico después de graduarse de la Escuela de Arte de Liverpool y obtener una maestría en Kingston Art College. Desde entonces, contribuyó en una variedad de producciones, desde éxitos de taquilla hasta películas aclamadas por la crítica, dejando una marca indeleble en cada proyecto en el que participó.
Su legado en el Universo Cinematográfico de Marvel es innegable, con contribuciones destacadas en películas icónicas como «Avengers: Infinity War», «Avengers: Endgame» y la anticipada «Deadpool & Wolverine». Fuera de Marvel Studios, sus créditos incluyen películas como “National Treasure”, “Children of Men”, “Blood Diamond” y “Knight and Day”. La partida de Ray Chan deja un vacío en la industria del cine que será difícil de llenar, pero su legado perdurará a través de sus innumerables contribuciones a la magia del séptimo arte.






