Nuevo León.- Víctima de la pobreza, Yaretzi, de tan solo 7 años de edad, nunca pudo gozar de una cama para descansar, murió sobre el piso, recostada en unas cobijas y conviviendo con una plaga de ratas que habitaba la misma casa.

Tres días antes de su fallecimiento, Laura, su madre, notó que la niña se encontraba un poco triste, ya no quería jugar, no quería salir a la calle y tener actividad alguna.

Avanzada la semana, algo raro le pasó a la menor, no se pudo levantar, su madre la cargo en brazos y la llevó al hospital mas cercano; un dispensario médico en la colonia, La Alianza Real de Escobedo.

Los médicos determinaron que necesitaban realizar estudios a Yaretzi y la mandaron de regreso a casa, hoy por la mañana se realizarían las pruebas, pero la infante no despertó jamás.

Sorprendida, la madre observó que al cuerpo inerte de su hija le faltaba una parte del rostro y una de sus manos había quedado con sus huesitos expuestos, pues presumiblemente un grupo de ratas habían devorado su extremidad.

La policía investiga qué fue lo que realmente pasó, no dan crédito a lo que observan, la casa ubicada en calle Privada Torreón #109 quedó resguardada por la autoridad.


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