Washington.- En un movimiento diplomático inesperado, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció este jueves que su homólogo ruso, Vladímir Putin, accedió a suspender los ataques aéreos contra Ucrania durante los próximos siete días. El motivo central de este cese al fuego temporal es la ola de frío récord que azota la región y que amenaza la supervivencia de millones de civiles.
“Personalmente, le pedí al presidente Putin que no bombardeara Kiev ni las ciudades y pueblos durante una semana y aceptó no hacerlo”, afirmó Trump durante una reunión de gabinete en la Casa Blanca.
“Un frío extraordinario”
El mandatario estadounidense justificó su intervención directa ante el Kremlin debido a las condiciones climáticas extremas en el frente de batalla, donde se esperan temperaturas de hasta -20 °C para este fin de semana.
“No es solo frío. Es extraordinario. Mucha gente me aconsejó no llamar por si era una pérdida de tiempo, pero estamos muy contentos porque lo último que necesitan los ucranianos es que les caigan misiles en este momento”, aseguró Trump, añadiendo que en Ucrania la noticia ha sido recibida con gran entusiasmo.
El contexto: Ucrania bajo asedio y sin energía
El anuncio de la tregua ocurre apenas horas después de que Rusia lanzara un ataque masivo con 105 drones de larga distancia, el cual dejó tres víctimas mortales en Zaporiyia. Aunque la defensa aérea ucraniana neutralizó 84 de los artefactos, 18 lograron impactar en diversas localidades, agravando la crisis energética del país.
Millones de personas en Kiev han pasado días sin calefacción ni electricidad debido a los bombardeos sistemáticos a la red eléctrica. Los termómetros, que subieron brevemente por encima de los 0 °C este miércoles, volverán a desplomarse el viernes y sábado.
Previo al anuncio de Trump, el presidente Volodímir Zelenski había advertido que Rusia preparaba nuevos ataques masivos aprovechando la vulnerabilidad térmica de la población.
A pesar de la confirmación de Trump, el Kremlin no ha emitido un comunicado oficial detallando los términos técnicos de esta pausa operativa. Mientras tanto, las autoridades ucranianas se apresuran a reparar la infraestructura dañada antes de que el termómetro vuelva a caer a niveles mortales este fin de semana.







