El Tribunal Constitucional de Corea del Sur confirmó este viernes la destitución del presidente Yoon Suk-yeol por haber impuesto brevemente la ley marcial el pasado diciembre, en una decisión unánime de los ocho magistrados.

El mandatario conservador, que ya había sido suspendido por el Parlamento en diciembre, quedó inhabilitado mientras el país se prepara para elecciones presidenciales anticipadas en un plazo máximo de 60 días.

La corte consideró que Yoon actuó sin justificación suficiente al declarar el estado de excepción y movilizar tropas para rodear el Parlamento, lo que fue interpretado como un intento de forzar la aprobación del presupuesto nacional.

El presidente interino del tribunal, Moon Hyung-bae, afirmó que Yoon utilizó las Fuerzas Armadas con fines políticos, violando la neutralidad del Ejército y la Constitución.

El fallo fue recibido entre manifestaciones masivas y un fuerte despliegue policial en Seúl, donde miles de ciudadanos siguieron el veredicto en directo.

El ya expresidente aceptó la decisión y se disculpó públicamente por “no cumplir con las expectativas del pueblo”, mientras su partido, el conservador Partido del Poder Popular (PPP), reconoció la resolución y asumió su responsabilidad.

En contraste, el opositor Partido Democrático celebró la decisión como un triunfo de la democracia.

El clima político sigue polarizado, con encuestas que muestran un 60 por ciento de apoyo a la destitución y un posible favoritismo del opositor Lee Jae-myung, quien perdió por poco las elecciones de 2022.