Apenas salen de una y ya se meten en otra bronca.

La presidenta Claudia Sheinbaum cada vez se molesta más por los escándalos de los políticos morenistas, ahora instalados en lujos y desplantes de nuevos ricos.

En el Senado de la República reabrieron el salón de belleza para salir bien tuneadas a las sesiones.

Salón de belleza exclusivo donde no pueden asistir las senadoras de oposición.

Ni las senadoras del PAN, PRI y Movimiento Ciudadano. Solo las de Morena, PT y las del Verde Ecologista.

Claro que todos los accesorios del salón de belleza, junto a los sueldos de los trabajadores, corren a cargo de nuestros impuestos.

El salón de belleza está puesto a todo lujo y pudiera ser algo sometido a la polémica.

El asunto es que los morenistas juraron y perjuraron que gobernarían sin lujos ni excesos y ahora viajan al extranjero en zonas de lujo, visten con ropa muy cara, anillos millonarios, viven en casas de lujo y tienen desplantes que ya tienen cansada a la presidenta Sheinbaum.

Por eso estalló en Baja California al recriminarles en pleno evento que, en lugar de pedirles fotos, se pongan a trabajar con los ciudadanos y hagan a un lado sus poses de nuevos ricos.

Igual que el tal Andy, igual que Andrea Chávez, Noroña y muchas y muchos más políticos morenistas instalados en desplantes de nuevos ricos.