Películas biográficas de músicos hay muchas, e historias de artistas que queremos ver en pantalla grande aún existen demasiadas, es por eso que por fin llega a las salas de cine “Elvis”, donde el cineasta australiano Bauz Luhrmann, mismo que dirigió “El Gran Gatsby” y “Moulin Rouge”, nos cuenta la historia del “Rey del Rock” en su muy particular estilo.
Tomando como centro la apresurada historia de Elvis Aaron Presley, la película nos narra, literalmente, el camino que el icónico personaje vivió para convertirse en una estrella mundial, abarcando sus relaciones, negocios, caídas, engaños y triunfos en un argumento que salta en ocasiones entre el pasado y el presente de la producción, además de sumar factores políticos y sociales que impactaron la vida de Presley.
Por casi dos horas y media, vamos adentrándonos de manera vertiginosa en los acontecimientos más importantes de la carrera del artista, al mismo tiempo que conocemos los demonios a los que se enfrentó y su tropezada relación con su manager, el coronel Tom Parker.
Con una narración directa que a veces rompe la cuarta pared, el manager del artista nos platica su versión de la historia, mientras somos testigos de la otra cara de la moneda con cada secuencia.
En premisa todo suena bien y el hecho de cómo se narra la historia parece interesante, aunque
no se cierra con fuerza algunos arcos dramáticos; aun así el viaje del héroe de nuestro protagonista se delimita en su forma mientras suma momentos musicales con los hits más icónicos de Elvis en un montaje que nos remonta a los 50s y 60s.
La edición es… rara.. si acaso; aunque revisando la carrera del director podemos entender que es su sello personal, pero no termina de funcionar de la mejor manera, dejando escenas con superposiciones que se sienten extrañas, efectos que no parecen del todo pulidos y temas musicales anacrónicos que tal vez rayan en sacarnos de la experiencia, aunque posiblemente a muchos les puedan gustar.
Las actuaciones de Austin Butler como Elvis y Tom Hanks como su manager cuentan con una química que aporta veracidad e intensidad a la trama; aunque si comienzan a pensar en comparativas con los personajes reales, tal vez encuentres más diferencias que similitudes, pero hay que ser justos, las interpretaciones son buenas y mientras avanza la cinta vas aceptando cada vez más que Butler es el mismísimo Rey del Rock.
Toda la fotografía cuida de manera especial la iluminación y los encuadres, pero de nuevo, la forma en la que la cinta es editada no deja que todo caiga como debe ser; además de que para el tercer acto el guion se sumerge en un bache lo suficientemente profundo para casi perder una buena parte del interés del espectador.
Como ya lo dije, películas biográficas hay muchas, pero “Elvis” se siente más cercana a “Bohemian Rhapsody” o “The Dirt” que a “Walk The Line” o “Control”, quedando en medio de “Rocketman” y gustando; pero seguramente también dividiendo al público en su recibida.
No hay que mal entenderlo, la película es bastante entretenida y a momentos entrañable; no es ni por asomo una mala producción, solo que tal vez el tono en el que está contando requería desarrollos de personajes mucho más dramáticos que icónicos y es quizás donde el guion no triunfa del todo.
Si te gustan las “biopics”, a música, y eres amante de este tipo de artistas, esta película es completamente para ti y la vas a amar, o si no la amas, los errores o cosas por señalarle las podrás pasar por alto de inmediato y vas a pasar un buen tiempo, además de que saliendo de la sala querrás escuchar a Elvis. Si lo tuyo no son este tipo de historias, no pasa nada si la ves y tampoco si esperas a que llegue a “streaming”.
Calificación: 7.8
‘Elvis’: ¿En qué rango de las cintas biográficas queda esta producción?






