El cantante Alfredo Olivas se presentó en Monterrey, Nuevo León, y sorprendió al invitar a su público a cantar narcocorridos mientras él tocaba el acordeón.
Así, el artista tocó «El malo de Culiacán» coreada por miles de fans que acudieron al Palacio Sultán como parte de su gira «Vivo», a la par que respetó las recomendaciones gubernamentales de evitar cantar piezas musicales que hagan apología de la violencia.
Si bien en Nuevo León aún no implementó una prohibición formal sobre este tipo de música, la tendencia a limitar los narcocorridos ganó fuerza en varios estados como Guanajuato, Chihuahua y Puebla.
En este sentido, Alfredo Olivas habría encontrado un vacío legal al no cantar las letras, pero sí acompañarlas musicalmente, estrategia aplaudida por los fans.
Por otro lado, artistas como Luis R. Conriquez, Grupo Firme y Banda El Recodo anunciaron que eliminarían los corridos de sus presentaciones en vivo para alinearse a la estrategia nacional contra contenidos que normalicen la violencia o el consumo de drogas.
Esta campaña, que de acuerdo con la presidenta Claudia Sheinbaum no se trata de censura sino de impulsar otros contenidos a partir de la música, fue impulsada desde el Gobierno federal con iniciativas como el concurso México Canta: Contra la Paz y las Adicciones.
En el pasado, el sonorense ya fue multado por cantar este tipo de canciones, pero en esta ocasión logró complacer a su público sin infringir directamente las reglas.






