Saltillo, Coah.- Si bien, la visita hecha por el presidente Andrés Manuel López Obrador, a la mina colapsada en el municipio de Sabinas, no dejó satisfechas a las familias de los 10 mineros que permanecen atrapados al interior, que reclamaban hablar con el mandatario federal para que les rindiera cuentas de los propietarios del pozo de carbón, al menos demostró que tiene algo de interés por conocer la situación y avances que se tienen en los trabajos de rescate.
El secretario de Inclusión y Desarrollo Social, Manolo Jiménez Salinas, destacó que a comparación del presidente López Obrador, el gobernador Miguel Ángel Riquelme, desde el día tres de agosto, fecha en que se registró el accidente, ha estado al pendiente de los trabajos y maniobras para rescatar con vida a los 10 mineros atrapados.

Jiménez Salinas, señaló que tal vez el presidente López Obrador se tardó en visitar el lugar del accidente para conocer personalmente la situación que se vive en lugar, por eso la molestia de las familias de los mineros atrapados quienes esperaban ser atendidos por el Ejecutivo.







