Aunque la estrategia ya está en marcha, no se puede repartir la corrupción y la impunidad que apuntan solo a Guadalupe Taddei al frente del INE, bajo la protección del expresidente Andrés Manuel López Obrador y sus radicales de Morena.

Lorenzo Córdova presentó pruebas de que no hubo corrupción durante su gestión en el INE y lo avala la propia Auditoría Federal y la Auditoría Interna.

Sin embargo, Morena busca, en su control de daños, que Taddei no se vaya sola.

José Alfredo Hernández filtró videos y audios para incriminar a Taddei y eso no estaba en el control del Gobierno morenistas

Los escándalos de corrupción y de impunidad obligaron a la caída de Guadalupe Taddei por desviar más de mil millones de pesos a su entonces cómplice amoroso, José Alfredo Hernández.

Algo salió muy mal entre ambos y las pruebas y testimonios periodísticos acabaron con Taddei, que tendrá que ir a la cárcel junto con su clan de corruptos.

Taddei había sido tapadera de Morena al no sancionar sus actos anticipados de campaña y no blindar la próxima elección intermedia del 6 de junio del dinero del narco.

Sin embargo, tuvo que caer. Pero ahora el Gobierno morenista busca que no caiga sola; también hay que manchar de corrupción al anterior, Lorenzo Córdova.

La estrategia no funcionará, porque Córdova está limpio y Taddei del 2033 al 26 manejó 77 mil 630 millones de los 124 mil 782 que le autorizó la mayoría morenista en el Congreso de la Unión a cambio de aliarse y favorecer a Morena en los estados que gobierna.

Las evidencias de corrupción así lo dicen y no hay más.