México.-  En un ataque directo que rompió la calma de la turística Zona Rosa, fue ejecutado Óscar Noé Medina González, alias “El Panu”, considerado el principal operador de seguridad y brazo derecho de Iván Archivaldo Guzmán Salazar, líder de la facción de Los Chapitos.

El homicidio ocurrió la noche del domingo 21 de diciembre en el emblemático restaurante Luau, ubicado en la calle de Liverpool, colonia Juárez. Según reportes de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), dos sicarios a bordo de una motocicleta irrumpieron en el establecimiento y dispararon en al menos 12 ocasiones contra Medina González mientras este cenaba acompañado de una mujer y otro hombre.

Inicialmente, la pareja de la víctima intentó desviar la investigación identificándolo como Óscar Ruiz Domínguez, un supuesto empresario hotelero de Mazatlán, Sinaloa. Sin embargo, el cruce de información entre la Fiscalía capitalina y autoridades federales reveló la verdadera identidad del fallecido.

El periodista Carlos Jiménez informó que la madre del capo, Guadalupe González, confirmó la identidad de su hijo ante el Instituto de Servicios Periciales (INCIFO). La mujer, quien se identificó como granjera en Durango, declaró ante las autoridades que desconocía las actividades criminales de Óscar Noé, a pesar de que el gobierno de Estados Unidos ofrecía una recompensa millonaria por su captura.

¿Quién era «El Panu»?: El guardián de los Guzmán
Nacido en 1983, «El Panu» no era un integrante más del Cártel de Sinaloa; era el comandante del aparato de seguridad de los hijos de Joaquín «El Chapo» Guzmán.

Poder militar: Bajo su mando operaban células de sicarios de élite como «Los Ninis», dirigidos por Néstor Isidro Pérez Salas (extraditado) y Jorge Humberto Figueroa, «El 27» (abatido).

Tráfico global: Además de proteger a Los Chapitos, operaba su propia red independiente de tráfico de fentanilo, cocaína y metanfetaminas hacia San Diego y Los Ángeles.

Historial de violencia: Se le vincula con la tortura de sicarios rivales, el asesinato de dos agentes de la PGR en 2017 y ataques contra fiscalías en el norte del país.

La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México mantiene abierta la carpeta de investigación, mientras el cuerpo permanece bajo resguardo militar en el INCIFO ante el riesgo de un posible rescate o nuevos actos de violencia.