Ciudad de México.- El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) reportó que en julio el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) tuvo una variación mensual de 0.27%, lo que colocó la inflación anual en 3.5%, el nivel más bajo registrado desde 2020. Este dato refleja una desaceleración en el aumento generalizado de precios durante los últimos meses, a pesar de la persistencia de ciertas presiones en sectores específicos.

No obstante, la experiencia de las familias mexicanas contrasta con las cifras oficiales, ya que muchos consumidores perciben que los costos continúan elevándose, especialmente en alimentos y productos básicos. Esta sensación se traduce en ajustes en sus hábitos de compra, como la sustitución de carne de res por opciones más económicas como pollo o cerdo, así como la búsqueda constante de ofertas y productos de temporada para estirar el presupuesto familiar.

Entre los productos que registraron los mayores aumentos durante julio se encuentran el huevo, la vivienda propia, las comidas preparadas fuera del hogar y el transporte aéreo. En cambio, productos como el pollo, la uva, el aguacate y el jitomate mostraron una reducción en sus precios. A nivel global, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), los precios de alimentos como la carne y los aceites vegetales lideraron las alzas durante junio, factor que incide en la inflación nacional y en los hábitos de consumo.