Veracruz.- El crimen organizado ha encontrado en Veracruz un terreno fértil para sus actividades delictivas, destacándose el robo de hidrocarburos a Petróleos Mexicanos (Pemex) y la extorsión a comerciantes y empresarios. Según datos de la empresa, durante la actual administración de Cuitláhuac García, se registraron un promedio mensual de 74 tomas clandestinas entre 2019 y julio de 2024, lo que representa un aumento del 23% en comparación con el período anterior. Este incremento se ha visto particularmente en el robo de gas LP en el sur del estado, donde la actividad delictiva se ha intensificado.
En el ámbito de la extorsión, las cifras también son alarmantes. Entre 2019 y 2023, las tasas de extorsión por cada 100 mil habitantes aumentaron un 10%, alcanzando su cifra más alta desde 2015. Hasta septiembre de este año, se denunciaron un promedio de 79.6 delitos de extorsión al mes, un aumento del 5% en comparación con el año anterior. Las zonas más afectadas incluyen municipios como Xalapa, Minatitlán y Coatzacoalcos, donde los comerciantes sufren constantemente el acoso de grupos criminales que exigen pagos por «derecho de piso».
La situación es crítica, ya que diversos grupos del crimen organizado, incluidos el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) y Los Zetas Vieja Escuela, operan en la región, lo que complica aún más la lucha contra estos delitos. Aunque el gobierno estatal ha afirmado haber tomado medidas para mitigar el problema, como la clausura de empresas gaseras involucradas en la venta de gas robado, la realidad muestra un panorama complicado donde el 95% de las extorsiones no se denuncian, dejando a la población vulnerable y expuesta a la impunidad.







