Estados Unidos.- La justicia de Estados Unidos confirmó la aplicación de medidas de aislamiento extremo a Rafael Caro Quintero, exlíder del Cártel de Guadalajara, argumentando que el capo logró mantener operaciones criminales desde prisión con apoyo de familiares, particularmente de su hermano Miguel Ángel. Tras ser entregado a ese país en febrero, enfrenta cargos en Nueva York bajo estrictas condiciones de reclusión en el centro de detención de Brooklyn.
De acuerdo con la Fiscalía del Distrito Este, Caro Quintero representa un riesgo persistente para la seguridad pública y la integridad del proceso judicial, pues existen pruebas de que delegó actividades ilícitas desde penales a través de su entorno cercano. Las Medidas Administrativas Especiales (SAM, por sus siglas en inglés) restringen sus comunicaciones, limitando las visitas a su defensa legal y reduciendo los contactos familiares a llamadas breves y supervisadas.
El equipo legal del acusado denuncia que permanece en una celda sin ventanas, con luz permanente y en aislamiento 23 horas al día, además de un encierro absoluto los fines de semana, condiciones que —afirman— ponen en riesgo su salud mental. Sin embargo, la Fiscalía sostiene que estas restricciones son necesarias para evitar represalias contra testigos y preservar el proceso judicial. La próxima audiencia está programada para el 18 de septiembre en Nueva York.







