Como gestor social en apoyo a los habitantes de la colonia Brisas en el 2008 inició su exitosa carrera política, donde antes ya había dado muestras de liderazgo estudiantil. Hoy será candidato a gobernador del estado de Coahuila por la alianza PRI-PAN-PRD, me refiero a Manolo Jiménez Salinas.

El ejercicio de la política ya lo trae en la sangre desde su abuelo, el Ingeniero Luis Horacio Salinas, quien fue alcalde de Saltillo, rector de la Narro, secretario de Desarrollo Rural y hasta diputado federal por Torreón, sí , por Torreón. Un saltillense que convenció a los nada fáciles laguneros. Su madre, la señora Liliana con la Fundación Navidad en el Campo, que por su creciente cobertura en beneficio de las familias campesinas, se amplió para siempre.

Pero Manolo ha forjado su propio estilo de trabajo incansable, de inteligencia en las políticas públicas y de pasión a su esposa Paola y a sus cuatro hijos. El Ingeniero Industrial y de Sistemas forjó paso a paso su carrera en 15 años, en la que fue desde regidor, diputado local y el primer alcalde de Saltillo en reelegirse.

Primero 152 mil 960 votos  y un año después 174 mil 706. En un año 22 mil 16 personas más se sumaron a su trabajo, convencidas de los resultados, no por nada, el gobernador Riquelme lo apoyó siempre. Un respaldo recíproco en los tiempos de definición, allá cuando Riquelme buscó ser candidato a gobernador, allá cuando el PAN y Morena trataron de escamotear su triunfo.

Así se trazan las historias y hoy Riquelme le desea buena suerte, al momento en que renunció a la Secretaría de Desarrollo Social para buscar la gubernatura de la entidad.

Cuando murió su abuelo, salió otro Manolo del funeral, más hecho, más echado pa’ delante. Como si el tiempo lo hubiera ajustado, al momento de agarrar las riendas y así fue y ha sido. Hace 15 años El Mirón le dijo a la señora Liliana que su hijo sería alcalde y hasta gobernador.

Cuenta la leyenda que una vez pasó por Los Pinos, allá en Ciudad de México, y dijo que un día buscaría la Presidencia de la República. Para el incansable los sueños se cumplen.