Saltillo.- Habitantes de las colonias al poniente de Saltillo, como el Tanquecito, la Chamizal, Guayulera y la Minita, degustaron de la mezcla de sabores que deja la tradicional rosca de reyes.

Fueron múltiples las bendiciones al descubrir el Niño Dios, o como coloquialmente se dice, el monito, que invita al afortunado a pagar los tamales tradicionales del día dos de la candelaria.

Amas de casa, niños, niñas y adultos mayores, compartieron esta tradición con militantes de la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas, que, como ya es costumbre, acuden en estas fechas a la organización de este convivio, donde se aprovechó para hacer entrega de juguetes a los pequeños.

Los trabajadores de la organización social campesina, también entregaron el primer programa alimentario de este año, que consta de una despensa surtida con 17 productos de la canasta básica.