Saltillo.- Dice el refrán que cuando las personas hacen lo que aman, se nota. Es el caso de Irving Agustín Gerónimo, quien llegó a Coahuila hace cuatro años de su pueblo natal Ocotito en Guerrero, ingresando a trabajar como operador a la ruta Express y poniendo su fe en San Judas Tadeo para encontrar una oportunidad laboral de manera rápida.

El operador de transporte, señaló que regalar y celebrar ocasiones especiales con el pasaje como el día del niño y los reyes magos, son un gesto de agradecimiento a Dios, a la vida, al trabajo y al Santo de los casos difíciles, por ello, se dio a la tarea de colocar un buen número de juguetes y otros artículos en el autobús que conduce con el fin de obsequiárselos a los infantes.
Irvin Agustín, regresó satisfecho a su domicilio después de ver la alegría de los niños en su rostro. Los abuelos y padres de familia que regresan cansados de trabajar, también tuvieron la oportunidad de tomar un obsequio para entregárselo a las y los niños que los esperaban en casa y no llegar con las manos vacías.







