México.- Después de 35 años de historia y haber gobernado 21 entidades, el Partido de la Revolución Democrática (PRD) se enfrenta a su desaparición. La derrota en las elecciones federales del pasado 2 de junio, donde no alcanzó el 3% de la votación necesaria para mantener su registro, marcó el inicio de su disolución.
Los empleados del PRD han comenzado a ser despedidos, generando un ambiente de tristeza en la sede nacional. Luz María Maciel, una trabajadora del PRD, expresó su tristeza al ser liquidada, destacando el impacto en muchas mujeres que dependían de sus empleos en el partido.
Desde el pasado sábado, empleados han sido citados en la sede del partido para recibir notificaciones sobre el fin de sus relaciones laborales. Algunos han señalado que recibieron sus liquidaciones sin haber firmado documentos, generando confusión y preocupación sobre los pagos recibidos.
La situación financiera del PRD también es crítica, con cuentas bancarias congeladas desde octubre de 2023. Según la Plataforma Nacional de Transparencia, el PRD posee varios inmuebles y más de 500 bienes muebles, pero estos recursos no han sido suficientes para evitar su declive.
Ángel Ávila, representante del PRD ante el INE, ha declarado que pelearán en tribunales para mantener el registro del partido. Sin embargo, si no lo logran, buscarán crear un nuevo partido de izquierda. En las elecciones recientes, el PRD obtuvo solo el 1.86% de los votos presidenciales, 2.27% en las senadurías y 2.43% en las diputaciones.
La desaparición del PRD también marca el fin del legado del Partido Comunista Mexicano, que se fusionó con otras organizaciones para formar el PRD en 1989.







