Estados Unidos. – En una exhibición de fuerza que no se veía desde la Segunda Guerra Mundial, el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, confirmó que un submarino estadounidense hundió la fragata iraní IRIS Dena en aguas del océano Índico. El ataque, ejecutado con un torpedo, marca la primera vez en más de 80 años que un sumergible de EE. UU. elimina un navío enemigo mediante esta táctica.

“Fue una muerte silenciosa”, puntualizó Hegseth durante una rueda de prensa en la que mostró imágenes del hundimiento. “Un submarino estadounidense hundió un barco de guerra iraní que pensaba que estaba seguro en aguas internacionales”.

El ataque ocurrió a unos 40 kilómetros de la ciudad de Galle, al sur de Sri Lanka. De acuerdo con el viceministro de Exteriores esrilanqués, el general Aruna Jayasekara, el balance preliminar es devastador: al menos 83 marineros iraníes perdieron la vida.

La fragata IRIS Dena transportaba a unos 180 tripulantes al momento del impacto. Tras recibir una llamada de auxilio a las 5:08 h (hora local), la Marina de Sri Lanka desplegó un operativo de emergencia que ha logrado rescatar a 30 sobrevivientes, quienes fueron trasladados a hospitales cercanos para recibir tratamiento.

Este incidente eleva drásticamente la temperatura de la guerra entre Washington, Tel Aviv y Teherán. El uso de un torpedo por parte de un submarino —un arma diseñada para la detección mínima y la destrucción total— envía un mensaje contundente sobre la capacidad de alcance de la Armada estadounidense fuera de Oriente Medio.

Expertos militares señalan que el hundimiento de la IRIS Dena, una de las naves más modernas de la flota iraní, representa un golpe paralizante para las aspiraciones navales de la República Islámica en aguas internacionales.