México.- El cine y la televisión mexicana pierden a una de sus estrellas más brillantes y valientes. Este miércoles 4 de marzo de 2026, se confirmó el fallecimiento de la primera actriz Ana Luisa Peluffo, figura icónica de la Época de Oro y pionera de la libertad de expresión artística en la pantalla grande.

A través de un comunicado oficial, su familia informó que la actriz murió en paz, rodeada de sus seres queridos y su hijo, en la tranquilidad de su rancho en el estado de Jalisco. Con su partida, el país despide un legado que abarca más de 160 películas y décadas de éxitos televisivos.

«Falleció en paz»: El último adiós
La familia Peluffo solicitó respeto y comprensión, informando que los servicios funerarios se llevarán a cabo de manera estrictamente privada, cumpliendo así con la última voluntad de la actriz.

“Agradecemos profundamente el cariño de todas las personas que, a lo largo de los años, apreciaron su trayectoria… Su recuerdo permanecerá vivo en quienes la conocieron y valoraron su legado artístico”, dicta el mensaje difundido a la prensa.

La mujer que cambió la historia del cine
Nacida en Querétaro un 9 de octubre, Ana Luisa fue una artista nata. Desde sus inicios en el nado sincronizado en el Club Deportivo Chapultepec hasta su formación actoral en Estados Unidos, Peluffo siempre demostró una personalidad inquieta y decidida.

Su nombre quedó grabado con letras de oro en 1955 con el estreno de la cinta La fuerza del deseo, dirigida por Miguel M. Delgado. En una época de profunda censura, Peluffo protagonizó el primer desnudo integral en la historia del cine mexicano, un acto que desafió las convenciones sociales y la consagró como un símbolo de audacia y profesionalismo.

Una vida de pasión y arte
Detrás de la estrella de cine, hubo una mujer marcada por grandes historias personales:

  • Legado familiar: Adoptó el apellido artístico de su padrastro, el productor Manuel Peluffo.
  • Vida personal: Estuvo casada en cuatro ocasiones, siendo su hijo Martín Luis, fruto de su matrimonio con el cantante Carlos Montiel, su mayor orgullo.
  • Trayectoria: Desde su debut en Orquídeas para mi esposa (1953) hasta sus múltiples participaciones en telenovelas, su versatilidad le permitió transitar del drama a la comedia con maestría.