Brasil.- El fútbol brasileño vuelve a estar en el centro de la polémica, no por la eliminación de su selección en la Copa América, sino por un incidente en un partido juvenil del Campeonato Goiano.
Durante el encuentro entre Gremio Esportivo Anápolis y Centro Oeste, ocurrió un hecho impactante. Tras el final del juego, se produjo un intercambio de palabras entre algunos futbolistas y un oficial armado. El oficial disparó una bala de goma que impactó en la rodilla de Ramón Souza, portero del Gremio Anápolis.
El Gremio Anápolis informó que, tras recibir atención médica, el arquero «no corre riesgo de muerte ni de perder la pierna». El club difundió imágenes del jugador herido en sus redes sociales.
El incidente provocó la indignación del Gobierno brasileño. El Ministerio del Deporte expresó su «gran consternación» por los «lamentables acontecimientos» y calificó de «inadmisible» la actuación desproporcionada y violenta de la Policía Militar.

El Gobierno destacó la necesidad de una «urgente revisión» de los protocolos de actuación policial en eventos deportivos y una investigación «rigurosa y transparente».







