Ciudad de México.- A casi tres años de la implosión del sumergible Titan, ocurrida durante una expedición hacia los restos del RMS Titanic en el Atlántico Norte, el caso volvió a tomar relevancia pública tras nuevas declaraciones de familiares de las víctimas. La tragedia, registrada el 18 de junio de 2023, continúa generando debate por las condiciones en que operaba la empresa OceanGate, señalada por fallas en materia de seguridad.
Christine Dawood, viuda del empresario Shahzada Dawood y madre de Suleman Dawood, relató en entrevista con The Guardian que los restos de sus familiares le fueron entregados cerca de nueve meses después del accidente. Según describió, el material recuperado llegó en pequeñas cajas y en condiciones severamente deterioradas, al punto de ser identificado como una mezcla de lodo con restos biológicos, de los cuales solo algunos pudieron confirmarse mediante pruebas de ADN.
El accidente dejó un saldo de cinco fallecidos, entre ellos el director ejecutivo de OceanGate, Stockton Rush, además de Hamish Harding y Paul-Henri Nargeolet. Investigaciones posteriores, difundidas en 2025, concluyeron que la tragedia pudo haberse evitado debido a deficiencias como un diseño inadecuado, falta de certificaciones y ausencia de controles rigurosos. A raíz de estos hallazgos, el caso se mantiene como referencia internacional sobre los riesgos del turismo extremo y la operación de tecnologías experimentales sin supervisión estricta.







