Estados Unidos.- El mariscal de campo de 41 años, Aaron Rodgers, ha anunciado que el juego de este domingo contra los Miami Dolphins podría marcar el fin de su histórica carrera en la NFL. El jugador de los New York Jets expresó, en una emotiva declaración, que ha estado reflexionando sobre su futuro dentro del deporte, reconociendo que esta temporada difícil podría ser la última de su exitosa trayectoria.
“Es algo que he pensado. Estoy muy agradecido por los últimos veinte años. Este juego me ha dado mucho y estoy más resignado con la realidad de la situación”, comentó Rodgers, quien tiene en su haber cuatro premios como Jugador Más Valioso (MVP). En lo que ha sido una temporada decepcionante para los Jets, con un balance de 4 victorias y 12 derrotas, el equipo no logró calificar a los playoffs, y el desempeño tanto del jugador como del equipo ha estado por debajo de las expectativas.
La temporada de Rodgers ha estado marcada por momentos complicados. En octubre pasado, el entrenador en jefe Robert Saleh perdió su puesto, y en noviembre, el gerente general Woody Johnson abandonó la organización. A pesar de su presencia en todos los juegos esta temporada, el equipo no ha logrado despegar, lo que ha dejado al veterano mariscal con sentimientos encontrados sobre su carrera.
“Creo que habrá un cambio aquí y si no soy parte de ese cambio entonces quiero asegurarme de que todos sepan que no tengo nada más que gratitud por el tiempo que pasé; han sido dos de los mejores años de mi vida”, agregó el jugador que llevó a los Green Bay Packers al título del Super Bowl XLV, siendo nombrado MVP de la final.
Rodgers, quien pasó 18 años con los Packers, llegó a los New York Jets en 2023 con la esperanza de lograr un segundo título para la franquicia, el primero desde el histórico Super Bowl III. Sin embargo, su temporada 2023 fue un duro golpe para él, ya que sufrió una rotura del tendón de Aquiles en la primera semana, lo que lo dejó fuera de acción durante todo el año.
Este año, a pesar de jugar todos los partidos, el equipo sigue sin encontrar el éxito, lo que ha dejado a Rodgers desencantado. “Estoy decepcionado por mi desempeño y el de mi equipo. Si me siento bien para regresar y ellos quieren intentarlo de nuevo, sería fantástico, pero no soy ingenuo respecto de la situación en la que nos encontramos”, declaró el veterano mariscal de campo.
Te puede interesar: Queman piñata de Ángela Aguilar en Cancún para despedir las ‘malas vibras’ del 2024
Con el juego contra los Dolphins a la vista, Rodgers tiene la oportunidad de alcanzar un hito significativo: conectar su pase número 500 de anotación en su carrera. Aunque el futuro de Rodgers es incierto, su legado como uno de los mejores mariscales de campo de la historia de la NFL está asegurado, independientemente de lo que ocurra en este último encuentro.
El domingo podría ser un cierre de capítulo para un jugador que ha sido sinónimo de excelencia durante dos décadas, pero también una despedida de un deporte que lo ha visto brillar con el emblema de los Packers y que, tal vez, lo vea hacerlo nuevamente con los Jets.







