Adidas registró una pérdida de 75 millones de euros, que por primera vez en 30 años marca números rojos, luego de la ruptura de su asociación con el rapero Kanye West.

La colaboración entre Adidas y Kanye West se interrumpió en octubre de 2022 debido a controversias generadas por comentarios antisemitas y racistas del rapero. Esto llevó a la cancelación del inventario existente de la línea de productos Yeezy, generando pérdidas estimadas de alrededor de 500 millones de euros para la empresa.

Como resultado, la facturación de Adidas en 2023 disminuyó en un 5 por ciento, alcanzando los 21 mil 427 millones de euros. La división de zapatillas experimentó una reducción del 1 por ciento en sus ingresos, mientras que la ropa deportiva bajó un 11 por ciento. América del Norte fue una de las regiones más afectadas, con una disminución del 19 por ciento en las ventas.

El CEO de Adidas, Bjorn Gulden, quien asumió el cargo recientemente, implementó estrategias para mitigar las pérdidas, como la venta de inventario restante de las zapatillas Yeezy a precios reducidos. Además, se enfocó en impulsar la popularidad de modelos como las zapatillas Samba y Gazelle para mejorar las ventas.

Aunque las acciones de Adidas se han recuperado en cierta medida, especialmente en comparación con sus competidores como Nike y Puma, la empresa enfrenta desafíos en el mercado de América del Norte. Se espera que las ventas en esta región disminuyan aproximadamente un 5 por ciento este año debido al exceso de inventario y la demanda más débil.

Para el futuro, Adidas planea centrarse en estrategias de crecimiento, ampliando sus franquicias y aprovechando una gama de productos mejorada. Se espera que esto conduzca a un crecimiento de ingresos de un dígito medio en 2024, siempre y cuando logren liquidar el inventario restante de Yeezy a precios de costo.