Francia.- El mundo de las artes y la cultura despide hoy a uno de sus rostros más icónicos. Brigitte Bardot, la actriz que personificó la libertad sexual y la modernidad en la Francia de los años 50, falleció este domingo por la mañana en su legendaria residencia de «La Madrague», en Saint-Tropez. Tenía 91 años.

La noticia fue confirmada a través de un emotivo comunicado por la Fundación Brigitte Bardot, institución que ella misma fundó en 1986 y desde la cual dedicó la segunda mitad de su vida a la protección animal. «Lloramos la pérdida de una leyenda del siglo», escribió el presidente francés, Emmanuel Macron, en un homenaje que resume el impacto global de la artista conocida simplemente como «B.B.».

La «Marilyn Monroe francesa» que rompió esquemas
Nacida en una familia burguesa en 1934, Bardot no estaba destinada a la rebeldía, pero su encuentro con el director Roger Vadim (quien sería su primer esposo) lo cambió todo. Con el estreno de Y Dios creó a la mujer (1956), Bardot se convirtió en un sex symbol planetario, una mujer que, a diferencia de las estrellas de Hollywood, imponía una sensualidad natural, descalza y despeinada.

A lo largo de su carrera rodó cerca de 50 películas, dejando para la historia escenas memorables como su mambo improvisado en Saint-Tropez o su monólogo desnuda en El desprecio, de Jean-Luc Godard. Fue la musa de Serge Gainsbourg y la mujer que puso en el mapa destinos como Búzios en Brasil y Saint-Tropez en Francia.

El adiós al cine y el nacimiento de la activista
En 1973, antes de cumplir 40 años y en la cúspide de su belleza, Bardot tomó una decisión que dejó atónito al mundo: abandonó el cine para siempre. El detonante fue una cabra en un set de rodaje; para evitar que fuera sacrificada, la actriz la compró y la llevó a su hotel.

Desde entonces, su vida se transformó en una lucha incansable por los que no tienen voz:

  • Campaña histórica: Fue pionera en la denuncia de la matanza de crías de foca.
  • Causas diversas: Luchó contra la tauromaquia, la caza de elefantes y el consumo de carne de caballo en Francia.
  • Legado: Creó una fundación que hoy es referencia mundial en bienestar animal.

Una figura de luces, sombras y controversia
Bardot nunca fue una mujer de medias tintas. En sus últimas décadas, su retiro en el sur de Francia estuvo marcado por su cercanía política a la ultraderecha francesa (RN) y por declaraciones polémicas sobre la migración y la caza que le valieron varias condenas por difamación.

Marine Le Pen, líder de la Agrupación Nacional, la describió hoy como una mujer «libre, indomable e íntegra». Bardot, por su parte, se mantuvo fiel a su filosofía hasta el final: «La libertad es ser uno mismo, incluso cuando incomoda», escribió en su último libro.

Con su muerte, desaparece la última gran diva de una era dorada del cine europeo. Brigitte Bardot deja atrás a su hijo Nicolas —con quien mantuvo una relación compleja tras admitir su falta de instinto maternal— y a millones de admiradores que siempre la recordarán como la mujer indomable que, un día, decidió que prefería la compañía de los animales a la gloria de los reflectores.