Edomex.- Un nuevo y severo escándalo envuelve al presidente municipal de Metepec, Fernando Flores Fernández, luego de ser exhibido ingresando con escoltas fuertemente armados a las instalaciones del exclusivo club deportivo La Asunción, en un hecho que derivó en una trifulca, personas lesionadas y el inicio de una investigación formal por parte de las autoridades defensoras de los derechos humanos.
La irrupción de la comitiva oficial en un espacio privado encendió las alarmas de los socios del club y de la opinión pública, reabriendo el debate sobre el uso de la fuerza pública y los límites de las autoridades municipales.
De acuerdo con los reportes e imágenes difundidas del altercado, el alcalde arribó al complejo deportivo acompañado de un grupo de hombres armados que fungen como sus guardias de seguridad. Testigos en el lugar señalaron que la situación se salió de control rápidamente, terminando en una riña en la que una persona resultó golpeada.
Entre los señalamientos más graves destaca que uno de los escoltas del edil aparentemente portaba un arma larga durante la intervención, lo que incrementó la tensión y el temor entre las familias y menores que se encontraban en el club.
Ante la gravedad de los hechos y la difusión del material audiovisual, la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México (CODHEM) intervino de manera oficial para esclarecer la actuación del mandatario municipal y su equipo de seguridad.
La CODHEM advirtió de manera preliminar sobre posibles actos de intimidación, uso desproporcionado de la fuerza o abuso de funciones por parte del personal del ayuntamiento.
El organismo autónomo investigará si la presencia del grupo armado vulneró las garantías individuales de las personas que se encontraban en el sitio.
La postura del alcalde: «Fue una solicitud de ayuda»
Tras el impacto del escándalo, el alcalde Fernando Flores ofreció una postura pública para justificar su presencia en el club deportivo. El edil aseguró que su intervención no fue un acto de prepotencia, sino una respuesta a una solicitud de auxilio.
Según sus declaraciones, acudió al lugar con el único objetivo de salvaguardar la integridad física de las personas involucradas en un conflicto interno que se desarrollaba en ese momento. No obstante, ante el rechazo generado, el munícipe ofreció disculpas públicas debido a que la magnitud del despliegue fue considerada por la ciudadanía como un evidente exceso.







