Nueva York.- El Distrito Sur de Nueva York anunció este martes el aplazamiento de la próxima audiencia del expresidente depuesto de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa, la diputada Cilia Flores. El encuentro legal, originalmente programado para el 17 de marzo, ha sido movido al 26 de marzo de 2026 a las 11:00 horas ante el juez Alvin K. Hellerstein.
Esta será la segunda comparecencia de la pareja desde su captura en Caracas, un evento que ha redefinido la geopolítica del hemisferio y que se mantiene bajo un estricto escrutinio judicial en los Estados Unidos.
Ajustes en la acusación y estrategia legal
Tras la operación militar estadounidense en la que fueron capturados —y que dejó un saldo de 56 fallecidos entre fuerzas cubanas y venezolanas—, la fiscalía ha realizado modificaciones sustanciales en la imputación original de 2020:
- Inclusión de Cilia Flores: La «primera combatiente» ahora enfrenta cargos directos por presunta coordinación logística de reuniones vinculadas a la red de narcoterrorismo.
- Eliminación del Cártel de los Soles: En un giro inesperado, la nueva imputación eliminó las alusiones a este grupo como una organización criminal estructurada, y ya no identifica a Maduro como su líder formal, aunque mantiene los cargos de conspiración.
- Postura de la defensa: Tanto Maduro como Flores se han declarado «no culpables». Barry Pollack, abogado del exmandatario, no solicitó libertad bajo fianza en la primera sesión, aunque se reservó el derecho de hacerlo en el futuro.
«Prisionero de guerra» en Brooklyn
Desde su celda en el penal de Brooklyn, Nicolás Maduro ha mantenido un discurso de resistencia política, asegurando ante el tribunal que su captura no fue una detención legal, sino un «secuestro».
«Sigo siendo el presidente de Venezuela; soy un prisionero de guerra», afirmó Maduro durante su primera presentación ante el juez Hellerstein.
Aunado a la batalla legal, la pareja ha solicitado formalmente atención médica al sistema penitenciario neoyorquino, según consta en documentos entregados a la corte, alegando complicaciones de salud no especificadas durante su reclusión.







