El Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE) aprobó la distribución de diputaciones federales plurinominales, consolidando así una mayoría calificada para la coalición encabezada por Morena, junto con el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y el Partido del Trabajo (PT), en la Cámara de Diputados. Con 364 de las 500 curules, la 4T podrá impulsar reformas constitucionales sin necesidad de acuerdos con la oposición.
La decisión, aprobada con siete votos a favor y cuatro en contra, desató un intenso debate entre los consejeros electorales y representantes de los partidos políticos durante una sesión marcada por diferencias entre quienes apoyaban la fórmula tradicional de asignación de escaños y quienes proponían una nueva interpretación para evitar la sobrerrepresentación del bloque oficialista.
De acuerdo con la distribución aprobada, Morena contará con 236 diputados, el PVEM con 77 y el PT con 51. Por su parte, la oposición estará representada con 72 diputados del PAN, 35 del PRI, uno del PRD, y 27 de Movimiento Ciudadano, además de una diputada independiente.
Los partidos de oposición anunciaron que impugnarán la decisión ante el Tribunal Electoral, que deberá emitir una resolución final antes del 29 de agosto.
Durante la sesión, los consejeros que respaldaron la propuesta argumentaron que se limitaron a aplicar lo que establece la Constitución, mientras que los opositores señalaron que la fórmula adoptada permite una sobrerrepresentación que distorsiona la voluntad popular.
La presidenta del INE, Guadalupe Taddei, defendió la asignación aprobada, subrayando que el organismo no tiene facultades para reinterpretar las reglas establecidas por la Constitución. Sin embargo, algunos consejeros y representantes de la oposición advirtieron que la nueva configuración de la Cámara de Diputados podría representar un retroceso en términos de pluralidad y equilibrio de poder.
El debate sobre la mayoría calificada se centró en la interpretación del artículo 54 de la Constitución, que establece las bases para la asignación de curules. Mientras que algunos consejeros abogaron por una interpretación más flexible que evitara la sobrerrepresentación, la mayoría decidió mantener la fórmula tradicional.







