España.- Los líderes de la Unión Europea iniciaron este lunes en Bruselas una cumbre que debía centrarse en temas de defensa, pero las recientes tensiones comerciales con Estados Unidos desviaron parte de la atención. La decisión del presidente Donald Trump de imponer aranceles del 25% a Canadá y México, así como del 10% a productos chinos, encendió las alarmas en Europa, que advirtió que responderá «con firmeza» ante cualquier medida similar. «Si somos atacados en temas comerciales, Europa tendrá que hacerse respetar», señaló el presidente de Francia, Emmanuel Macron, mientras que el canciller alemán, Olaf Scholz, alertó sobre los efectos negativos de una guerra arancelaria.

A pesar de la preocupación por el comercio, el tema de defensa sigue siendo una prioridad para la UE, especialmente ante la incertidumbre generada por el regreso de Trump a la Casa Blanca. En el encuentro participaron el secretario general de la OTAN y el primer ministro británico, Keir Starmer, en un intento por reforzar la cooperación en seguridad. Desde la invasión de Rusia a Ucrania, los países europeos han incrementado su gasto militar, pero Trump presiona para que la contribución de los aliados de la OTAN alcance el 5% del PIB, una meta difícil de cumplir para la mayoría de los países del bloque.

Además del conflicto en Ucrania, Europa teme quedar al margen de futuras negociaciones con Rusia y enfrenta nuevas presiones de Washington, como la intención de Trump de obtener control sobre Groenlandia. La discusión sobre la financiación del aumento en el gasto militar sigue sin consenso, con algunos países proponiendo el uso de deuda conjunta de la UE. En este contexto, la posible integración de la industria de defensa británica al bloque ha cobrado relevancia, mientras la UE y el Reino Unido buscan avanzar en un acuerdo de seguridad mutua.