México.-  Los primeros días de 2025 llegan con un impacto directo al bolsillo de los mexicanos debido al ajuste al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), anunciado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) a finales de 2024. Este incremento afecta los precios de gasolinas, diésel, bebidas azucaradas, alcohólicas, cigarros y otros productos de consumo.

Gasolinas y diésel, los más afectados
De acuerdo con el Diario Oficial de la Federación (DOF), los combustibles automotrices experimentaron los mayores aumentos en comparación con otros productos gravados:

  • Gasolina Magna (menor a 91 octanos): Incremento de 6.4 pesos por litro.
  • Gasolina Premium (mayor o igual a 91 octanos): Subida de 5.4 pesos por litro.
  • Diésel: Aumento de 7 pesos por litro.
  • Combustibles no fósiles: Incremento de 5.4 pesos por litro.
     

Las cuotas finales aplicables al IEPS desde el 1 de enero de 2025 son:

  • Magna: 56 centavos por litro.
  • Premium: 69 centavos por litro.
  • Diésel: 47 centavos por litro.
     

Impacto en productos de consumo diario
Además de los combustibles, el aumento del IEPS también afecta productos como cigarros, refrescos y bebidas alcohólicas, considerados dañinos para la salud.

Cigarros:
El gravamen es de más de 64 centavos por cigarro.
Una cajetilla de 14 cigarros podría costar hasta 8 pesos más, mientras que las de 20 cigarrillos podrían aumentar hasta 12 pesos adicionales.

Bebidas saborizadas:
Se aplicará un impuesto de 1.6 pesos por litro.
Las botellas de refresco podrían costar entre 1 y 5 pesos más, dependiendo del tamaño y la marca.

El propósito del IEPS
El IEPS es un impuesto indirecto aplicado a la importación y venta de ciertos bienes y servicios, con el objetivo de:

  • Incrementar los ingresos fiscales del gobierno.
  • Regular el consumo de productos considerados perjudiciales para la salud o el medio ambiente, como tabacos, bebidas azucaradas y combustibles fósiles.

El aumento en el IEPS ya está generando reacciones entre consumidores y sectores productivos. Este ajuste fiscal no solo incrementa los precios de productos básicos y de consumo frecuente, sino que también plantea un reto para las finanzas de millones de familias mexicanas al inicio del nuevo año.