Saltillo.- Corría el año de 1913, en la ciudad de Saltillo, Coahuila, justo el 27 de agosto, nació Agustín Jaime Aguilar, quien fuera el séptimo de 10 hermanos, hijos de Agustín Jaime Sánchez y Dolores Aguilar Dávalos, quienes eran reconocidos cómo una familia distinguida, dedicada a las labores de la Ganadería y la Agricultura.
Desde pequeño, Agustín apoyó a su familia en las labores del campo y mostro un gusto principalmente por la ganadería equina, por lo que, al correr de los años, se convirtió en un gran jinete.
Cercano a su mayoría de edad, Agustín comenzó a laborar en la ciudad, y aunque muchos creen que trabajó en la tesorería del ayuntamiento, la verdad es que ingresó como elemento de la policía municipal, ya que fue recomendado por ser ahijado de un ex alcalde de la ciudad de Ramos Arizpe.
La antigua cárcel y policía municipal, se ubicaban en la calle de Bravo, es por eso la referencia que hace el corrido, interpretado y popularizado por el cantante y actor regiomontano Eulalio Gutiérrez “El Piporro», donde menciona que Agustín bajaba a caballo, aunque realmente se trataba de una yegua.
Agustín era reconocido por ser un joven discreto y muy atractivo, que, al trasladarse en su yegua, lograba llamar la atención de las mujeres.

Aunque el corrido también hace alusión a que tenía un amorío con María García y que era un hombre muy enamorado, además de estar involucrado en algún trio amoroso, la verdad es que era conocido por serio y educado.
Una de las mayores inconsistencias en el corrido, menciona año 33 del mes de noviembre, cuando en realidad todo ocurrió, el 25 de diciembre de 1931, cuando Agustín acudió a la Cantina «El Huizache», ubicada en aquel entonces la calle de Múzquiz equina con Matamoros, Donde ahí lo esperaba Pedro Arredondo, un militar, que por fuertes diferencias aprovechó a visita de Agustín a la cantina para vengarse de él.
Pedro salió detrás de Agustín para asesinarlo, le disparó por la espalda, hiriéndolo de muerte, por lo que fue trasladado hasta el antiguo hospital ferrocarrilero, ubicado en el actual edificio del Archivo Municipal, dónde perdiera la vida a la 1:30 de la tarde, fue sepultado en el Panteón San Esteban.
Si duda alguna, gracias a este popular corrido, que narra la vida y tragedia de este famoso e icónico personaje, que dejó plasmada su historia, se ha convertido en uno de los corridos más reconocidos no solo de Saltillo sino de todo México.







